LLUEVE MÚSICA Y ME GUSTA MOJARME
 
 Música ardiente, llueve, y al aire golpea,
con ansía la absorbe mi cuerpo en quejido.
Traspasa  fronteras de la compostura,
de lo que lo social llama aceptable.
Yo no me fijo

 Los sones despiertan mi sangre caliente,
Que transgrede normas y recolecta  miradas.
Deseos se estrellan en el volteo de mis pies,
los detengo en el balanceo de mi cintura.
Yo escandalizo
 

Espejos se mueven y el alcohol corre
por los que necesitan algo más que  música.
Febril la absorbo y  la recibo, sin más vehículo que sus propias notas.
Me embriago, gozo y existo por y a través de la danza.
Yo soy música.

 Alguien cierra mis ojos en un pañuelo,
y  la oscuridad se rompe en la voz que me  susurra al oído:
"Déjame bailarte ciega, sólo siente".

Elevo mis brazos al aire. Llueve música
Yo siento.

 Vida y muerte con la  música en danza,
herida por rayo,
traspasada caricia que recorre mi espalda.
Música y manos, vaivén de caderas y cuerpos pegados.
Retiro la venda y emerjo de mi ceguera.
 Me piden: quédate.
Yo me alejo.